AUMENTAR TONO MUSCULAR

El tono muscular fue definido en 1922 por G Holmes como la tensión ligera y constante que tiene un músculo sano, el cual ofrece resistencia cuando se lo mueve pasivamente. El músculo, aún en reposo mantiene un grado de tensión. Esta tensión depende de dos factores, uno mecánico y otro reflejo.

El mecánico debido a la propia rigidez estructural del músculo y el reflejo determinado por el propio reflejo miotático o de estiramiento. Este reflejo presenta un componente tónico que es la base del tono muscular y otro componente fásico que es la base de los reflejos musculares.

El aumento de tono muscular parece ser la frase mas escuchada por la gran mayoría de la gente que visita los centros de entrenamiento y gimnasios. Pero en concreto ¿a qué nos referimos cuando hacemos referencia a ello?

Hay innumerables maneras de abordar este tema, desde la sarcopenia (disminución de la masa muscular asociada al aumento de la edad), desde un punto de vista estético o desde el trabajo de refuerzo muscular como objetivo de prevención frente a un posible dolor o lesión. Pero ¿para aumentar el tono muscular siempre debe haber hipertrofia? Puede ser que sí o no. Entendamos que hay dos tipos de hipertrofia, la sarcomérica y la sarcoplasmática.

aumentar el tono muscular
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Tipos de Hipertrófia

  • En la hipertrofia sarcomérica el sarcómero puede hipertrofiarse al aumentar el tamaño y el número de las unidades contráctiles. Esto no significa que el músculo aumente su tamaño, lo que ocurre es que mejora, principalmente, su capacidad contráctil, su fuerza y su coordinación tanto intra como intermuscular. Esta hipertrofia sarcomérica (también conocida como miofibrilar) se consigue, mediante entrenamientos de fuerza máxima. Normalmente con trabajos de hasta 6 repts.

 

  • En la hipertrofia sarcoplasmática el sarcoplasma es el líquido viscoso en el que se encuentran las fibras musculares. Equivaldría al citoplasma celular en general, pues en él podemos encontrar los mismos orgánulos que en las células (aparato de Golgi, mitocondrias, retículo endoplásmico…). La principal diferencia está en que el sarcoplasma contiene una elevada cantidad de mioglobina (proteína con capacidad de fijar el oxígeno transportado por la sangre)

El entrenamiento de hipertrofia aumentará la concentración de sarcoplasma y el volumen y el número de proteínas estructurales no contráctiles (miomesina, nebulina, distrofina…) incrementando, por ende, el tamaño del músculo.

Factores que influyen en el aumento muscular

Todas estas menciones tienen como común denominador al músculo y en definitiva como resultado a los estímulos de este obtendremos su propia adaptación. Dicho de otra manera, el aumento de tono muscular es una respuesta o adaptación al trabajo que el propio músculo es sometido.

La capacidad de adaptación del músculo está ligada a varios factores, acá enumeraremos  3 de los más importantes:

  • La edad de la persona
  • La alimentación
  • El tipo de entrenamiento (dosis, volumen, intensidad, progresión, recuperación, etc…)

En cuanto a las adaptaciones, las tenemos inmediatas y crónicas. Las inmediatas son las que se producen en el cuerpo durante una sesión de entrenamiento como son la sudoración, para regular la temperatura corporal, la vasodilatación, la respuesta motora, etc…

Las adaptaciones crónicas son cambios en el cuerpo que se producen tras la repetición de sesiones de entrenamiento y que persisten durante mucho tiempo después de hacer acabado una sesión.

Tengamos en cuenta que para que el tamaño y la fuerza del músculo aumenten está en someter al sistema neuromuscular a una sobrecarga, es decir, que este experimente con el entrenamiento un estrés al que no está acostumbrado. La sobrecarga progresiva proporciona a los músculos la capacidad de soportar cargas más pesadas, lo cual indica que se han producidos nuevas adaptaciones fisiológicas.

ejercicios para aumentar el tono muscular

Si hablamos de adaptaciones fisiológicas no podemos dejar de hacer mención del Síndrome General de Adaptación, este es la respuesta fisiológica del organismo que se produce ante un estímulo estresante, que ayuda al organismo adaptarse y que es independiente del tipo de estímulo que lo provoca ya sea aversivo o placentero. El término SGA fue acuñado por Hans Selye, un psicofisiólogo alemán, y por ello se le considera el padre del estrés.

Nuestro trabajo consiste en adaptar las sesiones a cada persona con el fin de sacarle el mayor partido a cada sesión y generar una adaptación progresiva.