En la sociedad actual el culto al cuerpo está cada día más en auge. La mayoría de gente quiere perder “unos kilitos”, sobre todo para la época veraniega, de forma fácil, rápida y sin esfuerzo. Cuando pensamos en las dietas para adelgazar, se nos viene a la cabeza que tenemos que comer pocas calorías, dejar de comer muchos alimentos,  raciones muy pequeñas,… en fin un sacrificio. En parte es cierto, para perder grasa corporal es necesario que exista un déficit calórico, pero debes saber que las dietas milagro no existen. 

 

Las dietas milagro permiten perder peso a costa de tu salud tanto física como, en muchos casos, mental. Las personas que realizan estas dietas se exponen a ciertos riesgos para su salud, se deseducan alimentariamente y en la mayoría de los casos recuperan su peso porque la dieta no les ha enseñado nada, y cuando retornan a su alimentación normal, vuelven a cometer los mismos errores nutricionales.

Para ayudarte a detectar lo que es una dieta milagro, el grupo GREP-AEDN (Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento  de la Asociación Española de Dietistas), os propone algunas reglas para saber determinar que es una dieta milagro. Puedes desconfiar de una dieta cuando haga afirmaciones que:

 

  • Prometen resultados “rápidos”
  • Prometen resultados “mágicos”
  • Prohíben el consumo de un alimento o grupo de alimentos
  • Contienen listas de alimentos “buenos” o “malos”
  • Exageran la realidad científica de un nutriente
  • Aconsejan productos dietéticos a los que se atribuyen propiedades extraordinarias,
  • Incluyen relatos, historias o testimonios para aportar credibilidad, ycontienen afirmaciones que contradicen a colectivos sanitarios de reputación reconocida.

 

Si no tienes muchos conocimientos sobre alimentación, no te ciñas a dietas famosas y acude a un nutricionista para que diseñe tu plan de comidas y calorías.

La mayoría de personas que se someten a dietas muy bajas en calorías, con el paso del tiempo tienen los mismos síntomas: pérdida de masa muscular, efecto rebote con el peso, ansiedad por la comida, etc.

Aquí tienes  7 datos qué provoca una alimentación muy baja en calorías.

  • Ansiedad por la comida

Cuando ingerimos muy pocas calorías a lo largo del día, estaremos pendientes de cuando nos tocará volver a comer y echaremos de menos todos los alimentos ultraprocesados y que no son saludables para el organismo.

  • Hambre continuamente

Para bajar de peso no es necesario pasar hambre. Puedes estar a dieta y sentirte totalmente saciado, lo único que tienes que controlar es el tipo de alimento que ingieres. Cuándo comes comida ultraprocesada, tu cuerpo la metaboliza muy rápido y al poco tiempo volverás a tener hambre. Es por eso, que debes consumir alimentos frescos y lo más naturales posible.

  • Disminuye la tasa metabólica

Cuando nuestro organismo no tiene la suficiente cantidad de calorías, entra en un estado de alerta. El metabolismo se vuelve mucho más lento, ya que no sabe cuándo le volverás a dar alimento.

Además, cada vez que comas, decidirá que en vez de emplear ese alimento energía, lo almacenará porque tardas mucho en volver a comer.

  • Se pierde masa muscular

Al no tener unos buenos niveles de nutrientes en nuestro organismo, nuestros músculos y huesos se verán afectados. Como no le introducimos las calorías necesarias, el cuerpo tiende a usar como energía la composición de nuestra masa muscular.

Te habrás dado cuenta de que cuando alguien se somete a una dieta baja en calorías, su físico es demasiado delgado.

  • Volvemos a los malos hábitos

Cuando nos sentimos coartados de comer ciertos alimentos, la ansiedad por la comida aumenta y acabamos volviendo a la misma alimentación que teníamos antes. Sabemos que no nos hará adelgazar, pero tendrá un efecto placebo en nuestro cerebro.

Debemos entender que adelgazar no es un proceso a corto plazo ni temporal, hay que reeducar nuestros hábitos por unos más saludables.

Además, llevar una alimentación con muy pocas calorías afectará a una sensación de fatiga constante. Acumularemos cansancio y será bastante difícil mantenernos activos durante todo el día. Hace poco te contamos que, para perder grasa, es mucho mejor mantenernos activos, en vez de bajar radicalmente el número de calorías ingeridas.

Conclusión:

  • Desconfía de toda dieta que no sea hecha por un profesional titulado
  • No te dejes engañar por dietas con resultados rápidos, esto cambio que le generes a tu cuerpo de forma rápida, este te lo cobrará muy caro
  • Ingerir alimentos por debajo de tus requerimientos nutricionales relentizará tu metabolismo con lo cual será más difícil “perder peso”.